jueves, 22 de julio de 2021

 

“Cuando se quiere se puede”

CeCe Torres

 

¿Quién no ha escuchado sobre esta icónica frase o mantra de vida? Y se puede aplicar para cualquier ámbito de la vida del ser humano y persona sociable, porque sí, el ser humano es sociable por naturaleza. Hay quienes lo utilizan para sus relaciones de pareja y, honestamente, quizás es donde más se emplea. Otros más, para cuando el trabajo se torna un poco pesado, sin embargo, es lo que te apasiona como profesionista; muchos otros, para otras circunstancias desfavorables que están aconteciendo en la vida. Sin embargo, es una frase que, en vez de traer motivación a quien lo utiliza, más bien demuestra la poca o nula comprensión que se tiene sobre las situaciones que cada quien está atravesando.

            La frase no trae motivación y mucho menos aplica para cualquiera, y en vez de ser una leyenda que incite a mejorar, solo demuestra lo indiferentes e ignorantes que somos con las situaciones que el/la otro/a está viviendo.

            “Cuando se quiere se puede”, me dije cuando estaba en un punto crítico en el trabajo; era el último semestre de la carrera y sentía que debía permanecer en aquel trabajo que, en vez de traerme estabilidad económica, solo me ocasionaba estrés, desestabilidad y desorden mental. Cabe mencionar, sumado a ello, existían otras cuestiones personales y familiares, lo único que lograron fue un colapso de frustración en mí. Recuerdo haber llorado en la oficina del supervisor tratando de entender mis sentimientos y del permanecer aguantando lo que la vida me ponía en frente.

            “Cuando se quiere se puede” me decía y me dijeron cuando aquella relación no funcionó, y estaba consciente desde el principio que estaba destinada al fracaso; las diferentes perspectivas, ideas, formas de percibir la vida, distancia y una lista de etc., se sumaron y que, desafortunadamente, me negaba a ver.

            “Cuando se quiere se puede” al ver sobre las personas con las que me he relacionado en los trabajos que he pasado; la prepotencia, lo intolerable que eran y son, lo poco profesional y no estoy diciendo que yo soy la mejor y más profesional que existe en este mundo, pero hago un esfuerzo en ser mejor cada vez más; todo eso debía de soportar, porque el trabajo me gustaba y bueno, querer es poder.

         “Cuando se quiere se puede” me dije alguna vez cuando veía o escuchaba (escucho) a algún familiar decir algo ofensivo sobre alguna de las ideas en las que creo. Y es que la familia es familia y bueno, se les quiere a pesar de

            “Cuando se quiere se puede” he dicho más de una vez pensando que podré hacerme ese tatuaje que tanto deseo con mi corazoncito y sí, parece tan banal e insignificante la idea, pero el motivo es el amor filial.

Es irónico el ver que estando en el Siglo XXI, el auge de las redes sociales y que la información está prácticamente al alcance de un click, se siga pensando en dicho proverbio. Muchos aún viven en casa de sus padres, intentando sobrevivir con uno, dos e incluso tres sueldos, porque, desafortunadamente y como leí por allá, haciendo lo que una ama, no siempre es garantía de ser millonaria. Existen otras personas que todavía se encuentran en esa relación que solo les lastima, pero es que, “dice que puede y quiere cambiar y yo le quiero, además cuando se quiere se puede”. Y bueno, se puede enlistar algunos otros más. 

Se debe dejar de romantizar sobre esa y otras frases de vida y comenzar a ver más allá de lo evidente, es decir, más allá de nuestra propia perspectiva; y es que no todos tenemos los medios, mentales, físicos, económicos e incluso sociales como para usar dicho mantra. Llevo más de dos años añorando el poder estudiar un posgrado y, sin embargo, las diferentes situaciones que se han presentado me han impedido el poder llevar a cabo dicha meta.

Se está tan desajenado de las situaciones del otro u otra, que el avance tecnológico existe y es evidente, pero en cuanto a lo social y humano, está en retroceso y cada vez es más preocupante; se mal interpretan los términos y se emplea de manera errónea otro: “todos somos libres de opinar”, y no se toma en cuenta que lo que yo vivo no es lo mismo que vive el vecino y de igual manera se ha sobreexplotado el de ser empáticos; son cosas para una que sigue teniendo crisis existenciales y el plasmarlas en letras, es su manera de sobrellevar el momento de ansiedad, y que evidentemente no funciona el de “cuando se quiere se puede”.

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