No me gusta enseñar Literatura.
CeCe Torres
¿Qué sucede con la enseñanza de la Literatura en las prepas?
El patrón de enseñanza se repite una y otra vez, haciendo que exista un repudio en cuanto al estudio específico de la literatura a nivel medio superior. Adaptar nuevas técnicas para que los estudiantes se sientan interesados, es uno de los primeros retos que se les presenta a los que nos dedicamos a ello. Y, en una sociedad conservadora como lo es la comunidad de Yucatán, romper con esos patrones, es una tarea aún más ardua, pero no imposible.
Desde hace algunos años me dedico a la enseñanza de este arte a nivel medio superior y, debo reconocer que, al inicio me sentía entusiasmada, animada y motivada con llevar un poco de mis experiencias a los más jóvenes. Irónicamente en mis años como estudiante de preparatoria, el maestro de Literatura repetía una y otra vez, de manera textual y literal lo que se mencionaba en su libro de consulta; un libro que parecía tener más años que él enseñando dicha asignatura y eso influía en mi para ya no querer saber sobre la asignatura; terminé estudiando y dedicándome a ello. Conforme el tiempo iba y va pasando, ese entusiasmo y motivación ha ido decayendo y de ello a continuación enumero alguna de las razones:
1. Las lecciones se repiten una y otra vez. No digo que la Literatura Universal no es y no sea importante. Necesitamos saber sus orígenes y claro, contextualizar sobre lo que estamos y vamos a estudiar. Pero ése patrón repetitivo no es el adecuado.
2. Los estudiantes no están habituados a la lectura, no tienen criterio más allá de lo que se les presenta en las aulas y, en ocasiones aún les proporciones el resultado, no hay interés de su parte. Muchos dirán que es acá donde la destreza del docente debe estar despierta, pero, por mi experiencia, puedo mencionar que, la realidad es diferente a las expectativas.
3. Los textos que se les presenta a los jóvenes siempre es una imposición, por lo que su rechazo incrementa y muchos de los que están habituados a leer no suelen decir el tipo de lecturas que realizan, por miedo al rechazo, puesto que "la verdadera literatura" no involucra a esos textos.
4. La actualización del material a utilizar no siempre es el adecuado o bien, se centra sólo en un sector específico, pero se sigue cometiendo el error del punto 1. Lo llaman adaptación, sin embargo, es una adaptación mal aplicada.
5. Considero que dedicarle el estudio a la Literatura durante solo 1 año no es el suficiente. La carrera de Literatura (en mi caso, Literatura Latinoamericana) dura en promedio 4 años y, sigue siendo insuficiente.
6. La sociedad es tan conservadora que hasta para la enseñanza se siguen repitiendo las mismas lecciones una y otra vez. Porque eso es lo bien y si se sale de esa línea, eres la mala de la historia... los movimientos sociales (inserta acá tu favorito o del que estés en contra), las dictaduras en Latinoamérica, no pueden ser mencionados porque la Literatura no debe enseñar eso; la Literatura debe enseñar la belleza de las letras y no a hablar cuando la Historia calla.
7. El sistema es obsoleto y debe cambiar, pero, caemos en el punto 6, es un tanto imposible. Entonces, ¿Qué nos queda a nosotros como conocedores de la Literatura y quienes nos encargamos de llevarle nuestras experiencias a los más jóvenes? Ir en contra del sistema no es posible, y eso es algo que he estado asimilando durante mis años de formación y como profesionista. Lo más que, por el momento puedo hacer, es buscar una grieta dentro del mismo sistema y crear consciencia en aquellos que de verdad quieran una evolución, porque, si bien como especie dentro del reino animal estamos a la cabeza de la pirámide, también es cierto que la evolución no es para todos.
8. Como último punto: Debemos entender también que, no todos contamos con el acceso a la educación y eso es un privilegio. Entender y aceptar, que, cada uno de nosotros (y hasta los que tenemos acceso al internet), estamos en una burbuja y que, depende mucho del cómo hacemos uso de dicho privilegio para romper con esa burbuja.
¿Me desanima un poco? sí, pero no pierdo la esperanza; algunas personas, sean niños, adolescentes, jóvenes y adultos, podrán tener esa escapatoria de la realidad y todo gracias a una ventana que encuentran en la Literatura, para que, la construcción de una sociedad más incluyente, tolerante y respetuosa, por fin pueda suceder.